Como ya os comenté en la entrada de ayer, durante el curso de Kitaura Shihan en Pamplona se realizó un homenaje a Sensei Monreal por sus cuarenta años al pie del cañón, trabajando por y para la difusión del Aikido.
Este año se cumplían cuatro décadas del Aikido por nuestras tierras, actividad que comenzó allá por 1976, así que el homenaje también se hacía extensible a todos aquellos aikidokas pasados, presentes y futuros que, con gran trabajo y tesón, trabajan cada día en Navarra para que el Aikido siga vivo y goce de buena salud. Y doy fe que no es tarea sencilla.





