Al final un buen entrenamiento para encarar las vacaciones con un poco de alegría. Junto con Sensei Azcárate, quien dirigió la clase por la baja de Sensei Artola, fuimos ocho los asistentes al entrenamiento. No os voy a negar que el tatami se ve de otra forma cuando no hay tanto espacio libre...
Entre los asistentes estaba el mítico Josele, a quien hacía tiempo largo ya que no veía. Me alegré mucho de volver a entrenar con él, a ver si no pasa tanto tiempo hasta que nos volvamos a ver.
En cuanto a la clase, veamos que nos deparó la hora de Aikido del pasado miércoles.






