viernes, 26 de abril de 2013

Las crónicas de Adrià (Episodio 14)

Que tal estáis tod@s?

Como ya bien sabréis, esta semana ha habido un terremoto en el sur oeste del país que ha causado mucha destrucción incluso bastantes muerte en la zona de Sichuan. Para intentar ayudar desde distintos hospitales se han mandado equipos a la zona, el mío también ha participado y esperemos que puedan ayudar lo más posible por que la situación no es nada buena.

Por otro lado, y ya hablando de cosas más alegres, esta semana, me fui con mi profesor de chino a cenar a un restaurante típico Shanghaines donde por supuesto, el único forastero era yo (algo un poco incomodo a veces ya que todo el mudo se te queda mirando). La gracia de ir a ese sitio, aparte de descubrir más profundamente las costumbres y los recovecos de esta ciudad, fue la oportunidad de poner en práctica todo lo que he estado aprendiendo, ya que al que le tocó hablar fue a mí. Si alguna vez tenéis la oportunidad, una de las cosas más típicas de aquí son los Xiaolonbao. Estos son un tipo de dumplings ( los dumplings son como unas empanadillas que se pueden hacer fritas o al vapor) estos son distintos a los demás en el hecho de que aparte de ser un poco dulces, su mayor característica es el albergar en su interior sopa a parte de carne u otras cosas. De tal modo que primero hay que darles un pequeño mordisco para beber su contenido y después comerse el resto.

También pude probar un “Luo bo si bin” que es un rollito de verduras en hojaldre muy bueno y para acompañarlo todo, pedí un bol de “shuang dáng tang” que es una sopa con dos tipos distintos de algo parecido a un dumpling. La gracia del sitio, es que era más bien como un comedor en el cual te sentabas donde había sitio y compartías la mesa con quién tocara, lo cual fue algo muy divertido y se convirtió en una cena muy dinámica, a parte de la experiencia culinaria de la semana ;P

El domingo, me fui a un evento organizado por la cámara británica en un orfanato y centro de rehabilitación de niños. La instalación se centra sobre todo en niños con parálisis cerebral y cuenta con un equipo de fisioterapeutas, se dedica a enseñar a estos niños a andar, comer, poder ir al baño… todas estas cosas que pueden ayudarles mucho, a parte de la formación escolar básica. Es por eso que no solo funciona como orfanato, sino que también es un centro de día donde los padres llevan a sus hijos. El día consistió en ir a jugar con ellos, hicimos distintas actividades y simplemente el objetivo era que lo pasaran bien que siempre es lo más importante.

Cara a los entrenamientos, Esta semana hemos trabajado con un enfoque un poco más libre que de costumbre. Continuando con la práctica de Chi Sao, introdujimos los cinco primeros ataques y respectivas defensas desde esta distancia tan corta. Una vez le pillamos un poco de fluidez, empezamos a jugar a sorprendernos con cualquier de las cinco opciones, intentando golpear al compañero en el pecho, eso hacía que se tuviera que estar muy atento y no perder el contacto con el oponente o este tendría mayor facilidad para llegar a su objetivo y al final como que nos animamos mucho, se convirtió como un combate a ver quién conseguía pasar las defensas del otro introduciendo cualquier modificación o incluso poniendo en práctica las distintas técnicas que se realizan en las formas. En otro entrenamiento estuvimos practicando evasiones y como controlar una situación en la que nos quieren tirar al suelo y en un caso extremo, luchar en el suelo.

Para terminar con la segunda versión de nuestra historia y conectar ambas, recordemos que en esta versión, la historia de Yim Wing Chun, fue creada para encubrir la realidad y su mismo nombre llevaba un mensaje oculto. Pues bien, un superviviente del templo Shaolín de sur llamado Cheung Ng y entrenado en el arte del Wing Chun Kune en su totalidad, se marchó al pueblo de Foshan, en la provincia de Guandong. Allí fundó la “Red Boat Opera” que era un grupo de artistas conocido por su alta disciplina y normas de conducta. Esta organización, viajaba por todos los ríos del sur de china, en sus barcos rojos, y al ser un grupo de artistas ambulantes, se podían mover de un sitio a otro sin levantar sospechas.

La organización, hacia sus actuaciones durante el día, pero durante la noche, se juntaban con las organizaciones secretas que conspiraban contra el gobierno y coordinaban acciones contra estos. Eran tiempos peligrosos, en los cuales, si el gobierno descubría que alguien tenía algo que ver con los monjes Shaolín o con alguna organización secreta, la ejecución de este estaba más que asegurada.
 
Todo esto hizo que para poder transmitir los conocimientos de Wing Chun, tan solo se escogieran unos pocos que se convertirían en la primera generación de la ópera. Los más destacados fueron Wong Wah Bo y Leun Yee Tei que contribuyeron mucho en la evolución del arte marcial con mejoras y la introducción de alguna arma como la pértiga.

3 comentarios:

  1. Muchas gracias Adriá otra vez por compartir tus experiencias alimenticias, de lenguaje, de defensa personal y lo que me gustó mucho fue lo del orfanato de niños, un abrazo y buen fin de semana a tod@s

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  2. Buenas Tardes, Adrià,
    Quiero decir que es algo fantastico cuando una persona está dispuesta a ayudar a los demás, tanto en asistencia a las víctimas del terremoto como para las personas con parálisis cerebral. Creo que es la más bella forma de la práctica, tal como enseñó O'Sensei.
    Buena estancia en China y gracias por el post.
    Abrazo y un excelente Finde a todos.

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  3. Interesante lo de la rehabilitación, cuéntanos algo más de tu curro si eso...

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