Ya tengo bordado en mi cinturón el año de mi examen de Shodan, cortesía de Laura que con tanto mimo ha ido añadiendo pacientemente año tras año hasta llegar a este 2015 que cierra simbolicamente una etapa en mi, espero, largo y próspero camino Aiki.
Nuestro compañero Raúl me instó a enmarcar mi viejo obi y ponerlo sobre la chimenea de casa como recuerdo, es una buena idea aunque le veo dos pequeños inconvenientes: el dineral que me costaría hacer obra en el piso para instalar una chimenea y el cariño y apego que le he cogido a ese trozo de tela que lleva conmigo más de cinco largos años ya... xD.





